Panorama general y análisis de desempeño
En julio de 2025, la ocupación hotelera promedio en el Caribe se situó en 65,5 %, apenas 0,1 % por debajo del mismo mes en 2024. Este descenso marcó el quinto mes consecutivo de bajas, aunque fue el menos pronunciado desde marzo, lo que sugiere una tendencia hacia la estabilización del mercado tras meses desafiantes.
Indicio de resiliencia estacional
Que esta tenue disminución ocurriera en uno de los meses tradicionalmente más lentos del año —debido a la temporada de huracanes y menor demanda— es una señal alentadora. Algunos destinos dentro del Caribe, como Bonaire, Curazao y Belice, incluso mostraron un crecimiento notable en llegadas durante julio, lo cual refleja dinámicas divergentes a nivel local.
Adicionalmente, la región se está beneficiando de un aumento en la conectividad aérea, con importantes aerolíneas anunciando nuevas rutas hacia destinos caribeños para diciembre, lo cual puede proveer un impulso al volumen de visitantes en los próximos meses.
Contexto comparativo y tendencias previas
A inicios del año, el escenario era más complejo. En mayo de 2025, la ocupación hotelera promedio en el Caribe estuvo en 61,7 %, lo que representó una caída significativa del 5,3 % con respecto a mayo de 2024. Los ingresos operacionales también cayeron un 5 %, pese a un leve aumento del 0,3 % en la tarifa diaria promedio (ADR).
Este contexto muestra que, a pesar de una tendencia bajista sostenida en los primeros meses del año, julio trajo consigo un punto de inflexión en la tendencia: la reducción en la caída es mínima y apunta hacia una posible recuperación gradual del sector.
