Costa Rica enfrenta baja en llegadas aéreas en el primer semestre, pero mantiene meta de crecimiento para 2025 con enfoque en turismo de alto valor

El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) reportó que durante el primer semestre de 2025 llegaron al país 1.489.008 viajeros por vía aérea, lo que representa una caída del 2,8 % en comparación con el mismo periodo de 2024. Pese a esta contracción, la entidad mantiene su meta de cerrar el año con un crecimiento acumulado del +1,7 %, apoyándose en la apertura de 13 nuevas rutas aéreas y un refuerzo en las campañas de promoción internacional.

Las nuevas rutas incluyen conexiones directas desde mercados clave como Estados Unidos, Canadá y Europa, con el objetivo de mejorar la conectividad y diversificar la llegada de visitantes. Según el ICT, la estrategia de mercadeo se centrará en posicionar a Costa Rica como un destino de turismo sostenible y de experiencias de alta calidad, buscando atraer a viajeros con mayor poder adquisitivo y estadías más prolongadas.

Sin embargo, desde el sector privado la proyección se recibe con cautela. Cámaras empresariales y operadores turísticos señalan que, aunque la apertura de rutas y la promoción son positivas, la recuperación no será automática si no se atienden factores estructurales que limitan la competitividad del país. Entre los principales retos mencionan:

  • Seguridad: mejorar la percepción y la realidad en materia de seguridad ciudadana para garantizar una experiencia positiva al visitante.
  • Tipo de cambio: mitigar la pérdida de competitividad frente a otros destinos regionales debido a la apreciación del colón frente al dólar, que encarece la estadía para extranjeros.
  • Talento humano: fortalecer la capacitación y disponibilidad de personal calificado en hotelería, gastronomía, guías turísticos y atención al cliente.

El contexto macroeconómico global, marcado por la moderación del gasto turístico y la competencia creciente en la región, obliga a un enfoque de “realismo productivo”, como lo definió un representante empresarial. Esto implica no solo crecer en número de visitantes, sino asegurar que estos aporten alta contribución económica, un gasto promedio elevado y estadías de mayor duración.

Para lograrlo, se plantea potenciar la oferta de turismo especializado (wellness, aventura de lujo, observación de fauna, experiencias culturales inmersivas) y reforzar la presencia en nichos de mercado que valoren la sostenibilidad, uno de los principales diferenciales de Costa Rica frente a competidores regionales.

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