Los hoteles son un perfecto ejemplo de los cambios de hábitos de las personas, los avances en el servicio, aplicación de tecnología, materialidad que se desgasta y la renovada evolución de los procesos.
Es por ello que muchos hoteles los sentimos antiguos , que si bien fueron memorables en su época y tienen mucha recordación, hoy se sienten silenciosos, apagados. No porque estén mal construidos, sino porque dejaron de dialogar con el huésped contemporáneo.
En este momento, estamos en el proceso de la renovación de dos hoteles de más de 30 años y tenemos claro que renovar un hotel antiguo no significa modernizarlo sin criterio. Significa leer su historia, entender su potencial y traducirlo en una experiencia que vuelva a emocionar al usuario, al nuevo usuario que analizamos 360grados.
Desde mi experiencia como arquitecta e interiorista especializada en hotelería, nos toca diseñar hoteles desde cero, pero también nos toca renovar, reconvertir, remodelar o ampliar. La tarea se vuelve más clara cuando lo revisamos con los clientes, con estas claves que considero fundamentales:
1. Encontremos el sentido, luego transformamos muebles.
No mantengamos elementos, muebles, accesorios guiados por la nostalgia, la decisión parte en saber si es que suma y refuerza el concepto, si se alinea a los estándares hoteleros de mantenimiento, limpieza y si es que realmente cuenta una historia auténtica para el usuario de hoy.
Cuando cada espacio tiene un hilo conductor claro, responde a una idea inicial de entorno, memoria, cultura, paisaje, el huésped lo percibe, aunque no se lo expliquen. No se trata de tener todo nuevo, se trata del story telling y servicio que estamos ofreciendo.
Pongamos en la mira todo lo “oculto “, instalaciones sanitarias de agua y desague, eléctricas, mecánicas, todo lo que puede ser invisible pero que ampliará la vida útil del hotel literalmente.
2. Respeta lo auténtico, elimina lo irrelevante
Todo lo auténtico es valioso, si se trata de singularidad. Y hablamos de muros, proporciones, texturas, patios, recorridos… muchos hoteles ya tienen una riqueza espacial que solo necesita ser elevada y es con esa mirada de arquitecta y diseñadora de interiores que veo el escenario de manera completa, con el Reglamento Nacional de Edificaciones, la mente y el bolsillo bien alineados.
Renovar es quitar capas que ya no suman y permitir que lo esencial vuelva a respirar.
3. Diseña para el huésped actual, se uno de ellos
El viajero de hoy busca conexión, identidad y bienestar.
Un hotel puede conservar su alma histórica y al mismo tiempo, ofrecer confort contemporáneo en la mejor cama y el mejor baño, iluminación cálida, ventilación, circulaciones claras y espacios que inviten a quedarse.
Importante balancear lo “nostálgico” de lo que se enfoca en la operatividad y experiencia, una sabia combinación generará.
4. Piensa cada ambiente como parte del negocio
El diseño hotelero no es solo estético, es hospitalidad con estrategia comercial.
Un lobby que invita a permanecer, consumir en su bar o cafetería, una habitación que se siente pensada, un restaurante con carácter propio, zonas de coworking, reuniones, eventos, todo influye en la tarifa, la ocupación y la recordación de marca.
Un hotel bien diseñado no compite por precio, compite por significado.
5. Identidad más que las tendencias:
Las tendencias pasan rápido. La identidad permanece.
Cuando un hotel antiguo se renueva desde su contexto, su historia y su propósito, se vuelve único y difícil de reemplazar.
Renovar un hotel antiguo es una oportunidad poderosa, la de honrar su pasado.
Llegar a ser un hotel boutique? Es posible.
Hacer de tu apart hotel, renovados flats que puedan competir con apps similares? Es posible.
Cuando el diseño tiene intención, el espacio deja de ser solo un lugar donde se duerme y se convierte en una experiencia que se recuerda.
Y en la hospitalidad, lo que se recuerda, se recomienda.
Mejoremos la experiencia del cliente con versatilidad, cada centímetro es valioso, hagámoslo memorable, creativo, generemos nuevas actividades en su presencia, narrativa e imagen para ser un imán ante los clientes y orgullo de tus colaboradores.
Fiorella Milla-León Directora Creativa
GARCIA MILLA-LEON ARQUITECTOS Y DISEÑADORES DE INTERIORES


