Javier Baz entrevistó a Fredy Gamarra, gerente general de Ahora Perú, para abordar los retos actuales del sector turismo y gastronomía en Perú, en particular la lucha por mantener la reducción del IGV al 8% para las micro y pequeñas empresas. La conversación también abarcó las implicancias de esta medida y las acciones que Ahora Perú viene emprendiendo en defensa de la formalidad y sostenibilidad del sector.

Fredy Gamarra explicó que la Ley 32556, promulgada en 2022, estableció una reducción del IGV del 18% al 8% para micro y pequeñas empresas del sector turismo. Esta medida, que incluye a restaurantes y hoteles, fue implementada como un mecanismo para aliviar las dificultades económicas generadas por la pandemia. La ley tiene vigencia hasta el 31 de diciembre de 2024, y Ahora Perú ha estado trabajando para conseguir su extensión por al menos dos años más.
“Hemos logrado el dictamen favorable de las comisiones de Comercio Exterior y Turismo, y de Economía, para que se extienda la medida en tres tramos hasta 2027. Sin embargo, hoy en el pleno del Congreso, el congresista Lizarzaburu ha solicitado que el proyecto regrese a comisiones, lo que pone en riesgo los tiempos para su aprobación”, señaló Gamarra. “De no aprobarse, el IGV volvería al 18% en enero, lo cual generaría mayor informalidad y un incremento en los precios de los servicios, afectando principalmente a las pequeñas empresas”.
La postura del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)
Según Gamarra, el MEF ha expresado su oposición a la extensión del beneficio tributario, argumentando que algunas empresas han hecho un mal uso de la medida. “Si hay empresas que no debieron acogerse a esta facilidad, corresponde a la Sunat fiscalizar y sancionar. No es justo que por casos aislados se perjudique a miles de pequeños negocios que dependen de este incentivo para mantenerse en pie”, afirmó.
Impacto de la pandemia y los desafíos actuales
El gerente general de Ahora Perú también recordó las duras restricciones que enfrentaron los restaurantes durante la pandemia: cierres prolongados, limitaciones de aforo y horarios, y restricciones a ciertos grupos etarios. Estas medidas llevaron al cierre de muchos negocios y dejaron a otros en una situación financiera crítica. Además, la reactivación económica ha sido lenta y enfrenta obstáculos como la inseguridad ciudadana y la disminución del ticket promedio de consumo.
“El turismo aún no se ha recuperado a niveles prepandemia. Este año podríamos alcanzar 3.5 millones de visitantes, lejos de los 4.5 millones de 2019. Por eso solicitamos que se mantenga la reducción del IGV hasta 2026, tiempo que según Mincetur es necesario para volver a los niveles anteriores”, detalló Gamarra.
A pesar de las dificultades, Ahora Perú continúa trabajando en favor del sector, promoviendo la formalidad y buscando alianzas con diferentes actores públicos y privados. “Esperamos que el Congreso tome una decisión favorable para el sector. La reducción del IGV no es solo un incentivo, es una herramienta para la supervivencia de miles de negocios que generan empleo y dinamizan la economía local”, concluyó Gamarra.

