En el corazón del Valle Sagrado de los Incas, Inkaterra Hacienda Urubamba se ha consolidado en sus 10 años de operación como un referente de la hotelería sostenible y de lujo en el Perú. En entrevista con Javier Baz, Braulio Puma, gerente residente, comparte su trayectoria dentro de Inkaterra, la propuesta del hotel y su visión sobre el futuro del destino.
De guía a gerente residente
La carrera de Braulio Puma en Inkaterra refleja el espíritu de crecimiento interno de la compañía. Inició como guía en el área de ecoturismo en Machu Picchu, donde llegó a liderar el equipo completo de guías. Más adelante asumió la gerencia en Inkaterra en la Concepción, en la Amazonía, y hoy lidera Hacienda Urubamba, lo que considera un nuevo reto profesional y personal.

Un hotel emblemático en el Valle Sagrado
Con una arquitectura que se integra al paisaje andino, Inkaterra Hacienda Urubamba ofrece un ambiente único, rodeado de montañas y con un clima privilegiado. El hotel cuenta con cuatro categorías de alojamiento –Casitas, Junior Suites y categorías superiores de lujo– todas con amplias vistas al valle. “Cada habitación tiene su propio encanto y ninguna envidia a la otra”, destaca Puma.
Experiencias memorables para los huéspedes
El hotel ha diseñado una amplia oferta de experiencias para complementar la estadía de sus viajeros:
- Mayu Spa (Spa del Río): con terapias basadas en hierbas locales, donde los huéspedes eligen los aromas para sus tratamientos.
- Clases de cocina al aire libre, que permiten vivir de cerca la gastronomía local.
- Actividades como el atardecer en el valle y recorridos diseñados desde el área de ecoturismo.
Sostenibilidad como eje de la propuesta
Inkaterra ha sido pionera en turismo sostenible en el país y, tras la pandemia, fue reconocida con la certificación Climate Positive, siendo la primera empresa de turismo en obtenerla a nivel mundial. Entre sus proyectos destacan: la producción de biodiésel, la instalación de una máquina pirolizadora, el desarrollo de un canopy, la conservación de orquídeas y los programas sociales que involucran a comunidades locales en la valorización del entorno.
Gastronomía de la huerta a la mesa
La propuesta gastronómica del hotel refuerza la identidad local. Los productos orgánicos provienen en gran parte de su bioguerto, además de proveedores del Valle Sagrado que garantizan calidad y frescura. El resultado es una cocina que combina autenticidad y altos estándares para un público internacional cada vez más exigente.
Colaboradores jóvenes y en formación
Uno de los mayores retos tras la pandemia fue reconstruir el equipo humano, ya que muchos profesionales cambiaron de sector. Hoy, Hacienda Urubamba cuenta con un equipo joven, con entusiasmo y en constante capacitación. “El cliente que recibimos es exigente, pero para nosotros es un reto preparar a nuestro personal y formar nuevos talentos”, subraya Puma.

La evolución del Valle Sagrado
Como cusqueño, Braulio Puma ha sido testigo de la transformación del valle en los últimos años: mayor oferta turística, nuevos emprendimientos y un posicionamiento más fuerte como destino complementario a Cusco y Machu Picchu. “El Valle Sagrado tiene su propio encanto y seguirá creciendo como referente”, afirma.
La hospitalidad según Braulio Puma
Al finalizar la entrevista, Javier Baz le preguntó qué significa para él la hospitalidad. Su respuesta fue clara:
“La hospitalidad para mí es brindarle lo mejor que tenemos en casa, siempre con respeto, calidez, cariño y humanidad. En tiempos cada vez más tecnológicos, no debemos perder esa cercanía que nos caracteriza”.
Inkaterra Hacienda Urubamba no solo representa un producto consolidado en el Valle Sagrado, sino también una muestra de cómo la hotelería de lujo puede estar alineada con la sostenibilidad y la creación de experiencias auténticas. Bajo el liderazgo de Braulio Puma, el hotel sigue marcando la pauta en el turismo peruano.

