En un emotivo encuentro, Isabel de Quiñones celebró seis décadas de vida profesional dedicadas al turismo, una trayectoria marcada por la resiliencia, la pasión y un compromiso constante con el desarrollo del sector en el Perú.
Durante la conversación, Quiñones hizo un recorrido por los momentos más significativos de su carrera, recordando tanto los desafíos como las satisfacciones que han acompañado su camino. “He tenido épocas buenas y malas, tiempos difíciles como el terrorismo o el cólera, pero también muchas alegrías. El turismo ha sido siempre mi pasión”, señaló.
Su historia personal y profesional está profundamente ligada al crecimiento del turismo organizado en el país. En 1998, su familia dio un paso clave al fundar Viajes Pacífico, consolidando un proyecto que ha dejado huella en la industria y que ha sido fuente de múltiples aprendizajes, anécdotas y logros compartidos.
Reconocida por colegas y profesionales como un referente del sector, Isabel de Quiñones ha destacado por su capacidad de unir, impulsar y promover el turismo peruano en distintos espacios y eventos, manteniendo siempre una visión positiva incluso en contextos adversos.
Al dirigirse a las nuevas generaciones, dejó un mensaje claro y contundente sobre el futuro de la actividad: la importancia de conocer el país antes de promocionarlo. “Tenemos uno de los países más ricos del mundo, no solo en términos económicos, sino en naturaleza, arqueología y cultura. Para vender un destino, primero hay que conocerlo. El turismo es una profesión como cualquier otra, pero cuando se lleva en el alma y el corazón, da muchas satisfacciones”, afirmó.
Lejos de detenerse, Quiñones continúa activa y comprometida con la promoción del Perú. Incluso en el año de su 60 aniversario profesional, sigue viajando y participando en acciones de promoción internacional, reafirmando que la pasión por el turismo no tiene pausa.
Su historia es reflejo del aporte silencioso pero fundamental de profesionales que, con perseverancia y vocación, han contribuido a posicionar al Perú como un destino reconocido a nivel mundial.

